Las sombras del deseo

Es incuestionable que el sexo forma parte del ser humano, de la misma manera que del arte, en sus más diversas y variadas representaciones. Desde la antigüedad hemos sentido la necesidad de plasmar todas esas sensaciones que experimenta nuestro cuerpo cuando surge la pasión carnal. Y el arte se ha venido ocupando de refinar nuestra imaginación más descarada a través de lo que hemos denominado como erotismo. Podemos decir que el erotismo se basa en la insinuación. En general a los artistas nunca les ha interesado mostrar las cosas tal cual son. Es como un juego. De alguna forma cubren el sexo –o más bien su deseo– con un velo. Son sugerencias y pistas que nos llevan a leer entre líneas. El placer que provoca va pues más allá de lo sexual, es un placer propio de ser inteligente, que aprecia y saborea ese juego de la creatividad. El mismo que encontramos en la pintura que sirve de imagen a este post. Ese cuerpo desnudo que descansa sobre un diván cubierto de lujosas telas. Podemos disfrutar de la luz omnipresente que resalta la perlada piel de la concubina del sultán, y asimismo su volumen y movimiento. Detalles como el espejo donde se reflejan un arco de herradura apuntado y la espalda de la joven son verdaderamente exquisitos. Se trata en definitiva de una composición cargada de sensualismo exótico. Una vez más el sexo se ha transformado en sensaciones delicadas y sutiles. Lejos de productos supuestamente artísticos a la altura de esas cincuenta sombras tan famosas. En palabras del poeta Octavio Paz, el erotismo es un ritmo: uno de sus acordes es separación, el otro es regreso, vuelta a la naturaleza reconciliada.

Las sombras del deseoL’odalisca, Marià Fortuny

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10 comentarios to “Las sombras del deseo”

  1. Tienes la habilidad de plasmar en forma condensada en unas cuantas lineas, capitulos enteros que se le ha dedicado al erotismo.

    Que excelente articulo nos has compartido hoy, Jose. Coherencia y cohesion discursiva sin un solo conector logico es solamente posible de ser realizado por un gran escritor, alguien con destreza mental desplegada y manifiesta en su verbo expresivo.

    Es un verdadero placer leer la sintesis discursiva a que nos tienes acostumbrado.

    Te agradezco de sobremanera que para tocar el tema del erotismo no hayas mencionado al psicoanalisis ni a los postulados de estos sujetos que han copado los grandes medios de comunicacion que se hacen llamar psicologos o licenciados.

    Licenciados porque se toman la licencia de decirnos como debemos vivir en todos los sentidos en esta vida moderna

    Escriben libros, dan conferencias, critican arte, decodifican como si fueran neurologos o neurolinguistas. Interpretan la psiquis humana con la lupa del poder desmedido y extralimitado que se le ha otorgado a esta seudo ciencia llamada psicologia, espcialista y experta en egos en todas sus gamas, de los mas inofensivos a los mas alterados y peligrosos.

    Visitas el facebook o red social popular de cualquiera y encontraras los multiples consejos que recibiras para lograr construir un vinculo sano con los videos de estos señores mediaticos.

    Hasta aparecen con formato de banners multicolores con sus celebres y memorables frases que forman el inconsciente colectivo.

    Y con no conformarse con los rentables beneficios economicos de tal empresa, nos dan catedra para todo, creo que ya habria que consultarles como seria apropiado respirar, comer, caminar y pensar para no caer en sus rotulos que solo terminan encasillando al ser humano quitandole las alas propias de cambiar por si mismo.

    No hablar de como nos enseñan a como debemos sentir, de como debemos amar y de cómo debemos vincularnos socialmente con otros pares. Hay toda una gama de bibliografia prolifera al respecto.

    Crean creencias a partir de encasillar y rotular el alma del hombre. Cortarles sus alas, simplificando la realidad al entregar “estereotipos”.

    Somos seres inconclusos y alquimistas en esencia y por naturaleza.

    Somos seres eroticos y apasionados.

    Somos seres con luces y sombras que van predominando segun las circunstancias y los contextos en los que hemos sido criados y formados.

    Somos seres enormemente creativos, lastima que esa creatividad nos aleje de amar desde nuestra verdadera naturaleza que es la espiritual.

    Somos carne y espiritu.

    Experimentar el erotismo con vuelo alto nos acerca a la posibilidad de espiritualizar la materia.

    Gracias por publicar este pensamiento en voz alta. Gracias José, por haber escrito un texto que produce el placer de querer volver a leer.

    Pat

    • Bellisima pintura por otra parte…Bellisima mirada de la misma con tus ojos…

    • Gracias, Pat, sinceramente cada uno de mis artículos es un esfuerzo por resumir la extensa información que existe sobre un determinado tema. En este caso me interesaba el lado artístico del erotismo y en él me he centrado. Elegí esta pintura porque creo que representa a la perfección esa perspectiva del sexo filtrada por el arte. Todas esas sensaciones que describía. Me alegro de que te guste también.

      En cuanto a los sicólogos, como en cualquier profesión, hay de todo. Es cierto que destacan aquellos que son mediáticos, y que buscan fama y dinero. Modas como la del coaching, que bien enseñado me parece muy útil, son usadas y abusadas por estos presuntos sicólogos. Y ya no digamos de los casi mágicos libros de autoayuda, muchos de los cuales son escritos por encargo y de la mano de personas sin la cualificación necesaria. Sin embargo también hay profesionales de la sicología competentes y serios, que realizan su trabajo no siempre en las mejores condiciones y que ayudan realmente a personas con problemas. Son esos los que dignifican y hacen avanzar la sicología.

      Un abrazo

  2. Nota:

    Me gustaria aclarar que respeto a pocos psicologos. Los hay idoneos. A esos los respeto.

    Seria absloutamente injusto ponerlos en la misma bolsa de aquellos psicologos que extralimitan su funcion meramente terapeutica.

  3. El sexo creo que es el complemento de la inteligencia.
    Desde dentro lo vivimos y dentro la pasión se queda.

    Saludos.

  4. “…Creo que el arte sintetiza no sólo el erotismo, la sexualidad velada o sublimada, sino la esencia misma del individuo que al mismo tiempo es con el otro, estableciendo un diálogo mudo con su propia alma y cuerpo, por eso resuena en los demás, porque es o una caricia o una cachetada, o pura contemplación indefinible, o a veces todo al mismo tiempo, en el buen sentido, impacta, serena, despierta o atemoriza incluso cuando nos revela partes ocultas de nosotros mismos, en pocas palabras eleva, cuando se está abierto y se es curioso.

    Así el erotismo, nos lleva poco a poco en sus redes, son velos que poco a poco se van levantando, no habría magia sin esos velos y sugerencias sutiles, en silencio, luego en susurros, y así poco a poco.

    La obra de arte es seductora, tanto para el que la ejecuta al momento, con trazos violentos o suaves, poseído por el color y despojado del tiempo, y para el ojo que la mira, la lee o la escucha, es erotismo en parte porque no se termina de interpretarlo, de sentirlo, de asomarse a las cerraduras, las perspectivas, de palpar, de intuir, de querer abarcar más… de buscar una salida donde se abren otras puertas.

    Al pasar del tiempo una obra cambia, nunca es la misma aunque en una época nos parezca que todo se ha dicho allí, no, cambia y nos cambia, se va entretejiendo, renovándose, es un intercambio espiritual que se refleja en nosotros y nosotros nos reflejamos en ella, por eso el parentesco con la sexualidad también, en el sentido de la compenetración y descubrimiento mutuo.

    Porque la obra es también corporal, no sólo espiritual, se pinta con la sangre, yo pinté de joven con mis fluidos, con mis dedos, con la palma de mis manos, como haciendo el amor con los colores y la tela, el pincel es una forma más sutil pero en esencia es lo mismo, la cualidad de esa pintura del texto es esa, porque la mujer se está tocando y además hay un espejo, tiene un reflejo de sí misma a sus espaldas, muestra su otro lado corporal, en concordancia con su cuerpo y su movimiento vital y solitario, porque sólo está ella… pero hay un ingrediente más: el segundo espejo, si no el principal: el observador.

    De tal suerte que una obra se convierte en reflejos infinitos que van de un espejo a otro, haciendo del enigma mil enigmas o certezas posibles, y del hecho concreto de una pintura, lo simple del espíritu humano: una introspección, un salto hacia arriba y hacia abajo, una vuelta al origen desde lo corpóreo, cáduco y material, a lo sutil y etéreo. Alquimia pura…”

    Emmanuel Geitz, poeta y pintor mexicano.

  5. Reblogueó esto en A que viney comentado:
    Mi blog es para compartir cosas espirituales, científicas y también al amor; en este caso, al erotismo.

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