Bajo la manta

Caen las heladas sombras
a través de la ventana
y te recuerdo,
bajo la manta,
como un retorno al paraíso
del feto que goza,
entre la oscura calidez,
y te recuerdo,
tan suave
como una piel
entretejida de caricias,
y te recuerdo,
las pupilas
como estrellas que velan,
deliciosamente,
sondeando
otras derrotadas pupilas,
y te recuerdo,
como un ángel
que centellea en la cama.

 

De Cuando los átomos se aman

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