Archive for the Historia Category

La espada y su simbología

Posted in Arte, Historia, Uncategorized on 8 noviembre, 2017 by Jose A. Guijarro

Si hay un arma característica en la historia de los diversos pueblos esa es la espada. De la misma manera posee diversos significados y sentidos. Representa la conjunción, sobre todo cuando adopta la forma de la cruz. Entre las naciones primitivas recibía una veneración especial. Como símbolo religioso, es parte del traje de ceremonia de los obispos orientales. En un sentido básico simboliza tanto la herida como el poder de herir, por lo cual es un signo de libertad y de fuerza. En la cultura megalítica la espada es la contrapartida del huso, símbolo femenino de la continuidad de la vida, y por extensión de la muerte y la fecundidad, los contrarios que constituyen la ley de la montaña. Sin embargo, de acuerdo con el sentido cósmico del sacrificio –inversión de realidades entre orden terrestre y orden celeste–, la espada representa la exterminación física y la decisión síquica. De manera que en la Edad Media se consideraba símbolo preferente del espíritu o de la palabra de Dios, recibiendo un nombre como si se tratara de un ser vivo, tal es el caso de la Excalibur del rey Arturo o la Joyosa de Carlomagno. Sin duda existe un factor sociológico en esta simbología, por estar la espada reservada al caballero, defensor de las fuerzas de la Luz contra las Sombras. Asimismo es el arma propia de las altas dignidades. Por otra parte, está asociada al fuego y a la llama, por su forma y su resplandor, y su uso constituye una purificación. En la Alquimia simboliza el fuego purificador. Juan Eduardo Cirlot, escritor y experto en simbología, nos dice que la espada debe ser, por su carácter relativo a la exterminación física, un símbolo de la evolución espiritual, como el árbol lo es de la involución, es decir, de la expansión de la vida en la materia y en la actividad.

La espada y su simbología

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El laberinto según los Templarios

Posted in Arte, Historia, Misterio on 19 octubre, 2017 by Jose A. Guijarro

A lo largo de la historia son muchos los laberintos que se han imaginado, trazado e incluso llegado a construir. Desde los primitivos pasadizos de las cuevas del Paleolítico, marcados por puntos rojos en la oscuridad. Pasando por aquel del Minotauro, en la isla de Creta, famoso gracias a la mitología clásica. Hasta el que podemos hallar en la catedral de Chartres, creado por los iniciadores del estilo gótico y manifiestamente esotérico. Es precisamente en la Edad Media y con los Templarios cuando el laberinto llega a su culminación, como síntesis que realizaron estos monjes guerreros de todo un saber ancestral y ocultista. En este sentido, Juan García Atienza, escritor e investigador, sostiene que el laberinto marcaba el camino que debe seguir el adepto una vez que ha aceptado, con todas sus consecuencias, el juego iniciático que se plantea. Si lo acepta, el camino será para él una sucesión de obstáculos que salvar y de problemas –religiosos y centíficos– que tendrán que ser resueltos. Llegar al meollo, al fondo último de los problemas, significará la ascesis al conocimiento superior. Sabemos que para los Templarios el saber equivale a poder. Una auténtica búsqueda que los constructores ocultistas plasmaron a través de símbolos sobre las piedras de aquellos laberintos. Porque, como se ha venido diciendo, este conocimiento no se transmitía abiertamente, sino que estaba reservado a los iniciados. De alguna forma, el laberinto representa nuestra vida, llena de posibilidades y decisiones, entre las cuales tenemos que elegir la que en cada ocasión sea más conveniente a nuestros propósitos, la que nos lleve hasta la verdad en mayúsculas.

El laberinto según los Templarios

Laberinto de Chartres

 

 

 

El misterioso origen de nuestra especie II

Posted in Ciencia y tecnología, Historia, Misterio on 14 junio, 2017 by Jose A. Guijarro

El descubrimiento de fósiles de Homo Sapiens en el yacimiento de Jebel Irhoud (Marruecos) ha confirmado lo que algunos ya intuíamos: nuestra especie es mucho más antigua de lo que se había afirmado. Y es que estos restos tienen la asombrosa edad de alrededor de 315.000 años. Aquellos humanos ya habían desarrollado tecnología, concretamente herramientas de piedra, que tallaban con suma habilidad y transportaban con ellos de un lugar a otro. Físicamente eran como nosotros, aunque su cerebro era diferente, ya que este órgano ha evolucionado a lo largo del tiempo. En este sentido Jean-Jacques Hublin, director de la investigación, señala que pensamos que, junto al cambio de forma, se produjo un cambio en la organización del cerebro […] La historia de nuestra especie es principalmente la historia de la evolución de nuestro cerebro. Esta circunstancia es por tanto fundamental, ya que nos distingue de las otras especies humanas. El verdadero salto evolutivo sucedió gracias a la inteligencia. Las diversas capacidades que nos llevaron a hablar, a pensar, a crear tanto arte como tecnología… Por ahora la ciencia no sabe en qué momento preciso sucedió ese maravilloso salto. Como hemos venido comprobando, cada hallazgo reescribe la historia de nuestra especie, y a la vez hace retroceder su origen. Entra dentro de lo probable que se encuentren fósiles más antiguos aún. Y eso nos hace especular sobre fascinantes teorías. Si el Homo Sapiens lleva tanto tiempo en este planeta, ha podido desarrollar en el pasado tecnologías más avanzadas de lo que siempre se ha pensado, cosa que explicaría muchos de los Ooparts y restos que no concuerdan con su época. Nuestro enigma continúa.

El misterioso origen de nuestra especie II

El misterioso origen de nuestra especie

Posted in Ciencia y tecnología, Historia, Misterio on 18 mayo, 2017 by Jose A. Guijarro

El hallazgo de nuevos restos de homínidos me ha hecho recordar la película En busca del fuego. En ella varias y diversas especies humanas coinciden en el tiempo. Si antes la idea resultaba más propia de la ciencia ficción, ahora se está demostrando que es bastante fiel a la Historia. El descubrimiento que comentaba se refiere al Homo naledi, una especie que se creía más antigua de lo que en realidad es. Tanto es así que estos homínidos convivieron con los primeros Homo sapiens –físicamente como nosotros–. Según Josep Corbella, periodista especializado en ciencia, significa, por lo tanto, que la visión tradicional de la evolución humana como un largo camino hacia la inteligencia es errónea o incompleta. No se trataría de una evolución escalonada, como nos han venido diciendo desde Darwin, sino más bien transversal. Las últimas investigaciones sostienen que descendemos de un antepasado común. Una línea de descendencia dio lugar a los simios y la otra a los humanos. Más tarde esta última línea se dividió en varias simultáneamente y no de forma gradual. De manera que hace unos 200.000 años coincidieron al menos 3 especies humanas. Una es el mencionado Homo Naledi, otra es el Neandertal y finalmente el Homo sapiens. Es posible, como sugieren algunos antropólogos, que existiera una cuarta especie en ese tiempo, los fósiles de la cual estarían por descubrir. De todas ellas solamente quedamos nosotros. Podría pensarse en una lucha que ganó la especie más inteligente. Sin embargo, sabemos que hubo relaciones sexuales entre especies, ya que los europeos tienen un porcentaje neandertal en el ADN. Lo mismo podría haber sucedido con el Homo naledi. En definitiva, el rompecabezas de la evolución humana se va completando y a la vez se vuelve más misterioso.

El misterioso origen de nuestra especie

Morgana Le Fay

Posted in Historia, Lengua y literatura, Misterio on 10 mayo, 2017 by Jose A. Guijarro

A lo largo de la literatura y las tradiciones nos encontramos con personajes que han experimentado una descarada manipulación en cuanto a su sentido. Sobre todo los femeninos, que en la Edad Media y bajo el poder absoluto de la Iglesia cristiana, son manifiestamente demonizados. Tal es el caso de la mujer que protagoniza este post. En la mitología céltica Morgana pertenece al clan de las divinidades nacidas de la diosa primordial Dana. Domina el amor y la guerra, tiene el don de la profecía y se entrega a misteriosos rituales mágicos. Asimismo su personaje se basa en la tradición legendaria, que la considera más hada que diosa y la sitúa, junto a sus hermanas, en la paradisíaca Isla de los Manzanos, que no es otra que la mágica Avalón. Destaca por su belleza y poder. Conoce las propiedades de las plantas y las aplica en la curación de determinadas enfermedades. Posee la capacidad de transformarse en pájaro y de predecir el futuro. En cambio, si hacemos caso de la tradición artúrica, Morgana es una maga o hechicera. Señora del amor y del odio, de la vida y de la muerte, del capricho y del placer, de la venganza y del poder. Tan radical es su transformación, que el gran escritor John Steinbeck, en su versión de la saga, la describe de esta manera: Morgan Le Fay, la media hermana del rey Arturo, era una mujer oscura, atractiva y apasionada, llena de crueldad y ambición. En un convento estudió nigromancia y aprendió a dominar la magia sombría y destructiva que es arma de los envidiosos. Se complacía en doblegar a los hombres y someterlos a su voluntad mediante la belleza y el encantamiento, y cuando fallaban estos recursos, apelaba a otras artes más negras, la traición y el asesinato.

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Un símbolo no tan nazi

Posted in Historia, Misterio on 19 abril, 2017 by Jose A. Guijarro

Como casi todo lo que proviene de la antigüedad, con el paso de los siglos el significado original de los símbolos se ha desvirtuado. Tal es el caso de la esvástica. La mayoría de nosotros asocia este símbolo con los Nazis. Y es que para ellos –influidos por la mística y lo esotérico– representaba la suprema raza aria. Sin embargo la esvástica existía mucho antes de los Nazis, que simplemente se apropiaron de ella, como con tantos otros símbolos primitivos. De hecho aparece en bastantes culturas antiguas del mundo: entre los primeros cristianos, los etruscos, los hindúes, los celtas… Su poder de sugestión es grande porque integra dos símbolos muy efectivos, por un lado la cruz griega de brazos iguales y por otro, los cuatro ejes en una misma dirección rotatoria. La esvástica de cuatro ramas en ángulo recto se denomina también cruz gamada porque puede formarse juntando cuatro letras gamma. Se ha debatido mucho sobre su significado. De todas maneras, como señala Juan Eduardo Cirlot, escritor y experto en simbología, La interpretación más generalizada, ya en la Edad Media, es que se corresponde al movimiento y la fuerza solar, aunque por otra parte se ratifica que es un símbolo evidente de la cuaternidad […] hallándose en relación con el polo y las cuatro direcciones. La esvástica simbolizaría la acción del principio sobre el universo. Algunos ejemplos son las ornamentales en Troya, las de las urnas cinerarias itálicas anteriores a Roma, en mosaicos hispanorromanos e incluso en el sello del mismísimo Gengis Kan. La esvástica más antigua de la que se tiene constancia corresponde a otro sello, este hallado en la India, aproximadamente del 2.000 antes de Cristo, y que aparece después en estandartes hititas.

Un símbolo no tan nazi

Acechando desde las profundidades II

Posted in Ciencia y tecnología, Historia, Misterio on 3 abril, 2017 by Jose A. Guijarro

En la antigüedad los hombres de mar temían por encima de todo al Kraken, esa mítica criatura entre serpiente y pulpo gigante. Aunque proviene de las leyendas nórdicas, su origen no es del todo fantástico. Y es que en las profundidades de los océanos viven los calamares gigantes (Architeuthis dux), que siempre han exaltado nuestra imaginación. Aristóteles ya había propuesto el término teuthos para distinguir a los especímenes más grandes. También en la Historia Natural de Plinio el Viejo se mencionan los avistamientos de estas criaturas, aunque con medidas más exageradas. Asimismo es un animal difícil de encontrar, ya que habita en las profundidades. Lo que la ciencia ha podido averiguar de estos colosos marinos es porque llegan muertos –y muchas veces en avanzado estado de descomposición– a las costas, porque son capturados por algún pesquero, o por los restos que se encuentran en los estómagos de los cachalotes. Solamente se ha podido grabar a un calamar gigante vivo en una expedición financiada por Discovery Channel. Fue en 2012, cerca de las islas japonesas de Ogasawara. Si bien apareció por breve tiempo y en una acción puntual. En este sentido, los lugares donde suelen emerger estas criaturas son la costas de Asturias, Terranova, Namibia, Nueva Zelandia, Sudáfrica y Japón. Ángel Guerra, investigador en ecología marina, tiene el sueño de poder grabar al calamar gigante en su ambiente, viendo sus operaciones de vida, como cazando o copulando. O poder contar con larvas de 3 a 4 centímetros y analizar su crecimiento en un acuario. Hasta ahora este coloso de las profundidades sigue escapando de las cámaras a la espera que la ciencia consiga desvelar todos sus misterios y secretos.

Acechando desde las profundidades II