CLX. El agujero

Todo empezó hace un año, o quizá más, en realidad ahora no tiene importancia, nada de lo que voy a narrar a continuación puede cambiar el curso de los hechos, los detalles son totalmente indiferentes, de todas maneras, procuraré recordar -en la medida que me lo permita la memoria-, regresar a lo que sucedió tal y como sucedió, para quien lo lea…

Era verano. El curso universitario había terminado y yo me encontraba de vacaciones. Todavía continuaba en la ciudad. Esperando que me llamaran mis amigos. Lo cierto es que nunca he tenido mucha iniciativa, siempre dejaba que los otros organizasen, planear un viaje era un tema que se me escapaba de las manos. Así que una mañana me desperté, es decir, me despertaron los ruidos de una obra. Debí ser el único vecino que no se había enterado de que aquel mismo día comenzaban unas excavaciones en la calle de al lado. Se trataba de una nueva línea de metro. Maldije a los operarios y sus atronadoras máquinas. Después reflexioné. Normalmente las obras de magnitud se dejan para esa época del año, cuando la mayoría de la gente se ha marchado de la ciudad. Asimismo hacía tiempo que la empresa constructora lo venía avisando, pero yo no me había molestado en mirar los numerosos rótulos y señales. Tuve que reconocer que podía haber evitado perfectamente la situación. Aquel ruido me estaba destrozando la paciencia, en vez de perforar la tierra parecía que estuvieran perforando mi propio cerebro. Supongo que aquello ayudó a decidirme. En menos de diez minutos atravesaba la puerta de casa, buscando la tranquilidad de la playa.

Cuando regresaba a casa pasé por delante de las obras. Hacía bastante calor, aún así me detuve para observarlas. Una grúa gigantesca se levantaba contra el cielo azul, las máquinas excavadoras realizaban su tarea con vehemencia, probablemente había varias docenas de personas entre obreros e ingenieros. Nunca imaginé que la construcción de una parada de metro supusiera tanto movimiento. Como si fuese una pirámide. La tecnología había progresado desde los tiempos del antiguo Egipto y sin embargo las construcciones continuaban teniendo ese aire colosal.

Continuará

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