Contando

Realmente no sucede el tiempo
y sin embargo
nos aferramos a su medida,
la ilusión
de dioses mortales
que sueñan con capturarlo
en sus relojes
sin corazón y matemáticos.

Realmente no sucede el tiempo
porque todo
es un abrir y cerrar de ojos.
Tenemos el universo
en nuestras tiernas manos,
cada átomo alegremente entrelazado
existe en todo cuanto deseamos
y compartimos.

Realmente no sucede el tiempo
ni se alarga o vuela,
como tantas veces sentimos
en nuestra pasión.
Solamente
este hilo
que mágicamente
nos abraza y derrite los cuerpos.

 

De Cuando los átomos se aman

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