La caracola

Suena el despertador.

Nena – ¡Mmmmmm!, Buenos días, cariño, ¿has descansado?

Edu – ¡Ahhhhhhh!, Buenos días, la verdad es que me quedaría un rato más, nos acostamos tarde observando en el jardín la maravillosa lluvia de estrellas y no me importaría dormir un poco más.

Nena – Sí, fue todo un espectáculo, jamás he visto esa lluvia con tanto esplendor, ha sido mágico. ¡Oye! se me está ocurriendo… hace un día maravilloso, ¿qué te parece si nos ponemos el bañador y nos vamos a la playa?, podemos tomar un baño y desayunar en la orilla, como dos romanticones enamorados, total, la tenemos ahí mismo, ¡Venga, dí que sí y no te hagas el remolón!

Edu – De acuerdo, siempre me convences.

Se escucha el mar.

Edu – Es una mañana maravillosa, buena temperatura, oleaje suave y apenas está concurrida…

Se escucha murmullo de gente.

Edu – ¿Qué pasará allí, parece que hay alboroto, aprecio algún que otro policía y una persona haciendo aspavientos? ¿lo ves?

Nena – ¡Sí! algún altercado, robo o accidente, vete a saber. Edu, estoy viendo en la orilla algo medio enterrado, no sé… podría ser una medusa, una botella quizás o un gorro. Espera, que me acerco.

Silencio.

Nena – ¡Mira lo que encontré! Jajajajaja, es preciosa, jamás he visto una caracola como esta, fíjate en su forma tan peculiar, los colores son de otro mundo y estos pequeños lunares son… como un código binario ¡qué extraña!

Edu – Es alucinante, sí… quedará perfecta sobre la mesa del jardín con la estrella de mar que nos encontramos en aquel viaje inolvidable. Voy en frente a comprar el periódico y traeré algo para desayunar, como dijimos. ¿qué te apetece?

Nena – ¡Mmm! Pues un sandwich y zumo de piña.

Edu – Enseguida regreso, hasta ahora.

Nena – ¡Veamos! ¿Qué es esto que hay aquí? Tiene como… una verruguita morada… ¡Ohhh! Pero si está blanda al tacto… ¿No será un bicho? … ¿Y este humo que sale? Qué peste. Se está expandiendo a mi alrededor como si… como si me absorbiera una nube…. ¡Me arrastra adentro¡

Edu – Vaya noticia la de hoy: “Las autoridades alertan a la población. Tras la lluvia de estrellas acontecida la noche pasada, se ha observado multitud de caracolas en diversas playas y se han denunciado desapariciones de personas en las mismas. Aún no se sabe si guardan relación las desapariciones con los objetos mencionados. Se aconseja tomar precauciones, no recoger nada sospechoso y ponerse en contacto con las autoridades policiales. Seguiremos informando”.

Edu corre mientras comenta… ¡Santo Cielo, Nena, Nena… la caracola.

Edu – ¡No está!, ¿Estará bañándos, ¡Nenaaaaaaaaaaaaaaaa, nenaaaaaaaaaaaaaaaa!

Nena – ¡Eyyyy! Cariño, estoy aquí. ¿A qué viene tanto grito?

Edu- Abrázame, ha sido horrible, espantoso, creí que te había perdido.

Nena – No me perderás nunca, relájate. Hace un día maravilloso. Seguro que la lluvia de estrellas de anoche trae nuevas energías, fue fantástica, ¿verdad?

Edu – No me hables de lluvia de estrellas. Me voy a dar una ducha y a despejarme.

Nena – Vale. Si te apetece, después podríamos acercarnos a la playa y tomar el sol un rato.

Edu – Nooo, hoy prefiero quedarme en casa, nada de playa.

Nena – Como quieras, cariño, voy a darme un baño en la piscina mientras te duchas y luego prepararé el desayuno.

Edu – Gracias, por  tu comprensión.

Nena – ¡Edu!, Mira lo que encontré dentro de la piscina …

Edu – ¡Nooo!, no e sposible… Tírala, no la toques… ¡Nenaaaaaaaaaaaaaaaa!

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