La espera

He visto demasiados

suspirar y ahogarse en la madrugada vacía.

He visto almas

que se venderían por una sola estrella.

Yo mismo

he caído a veces en fantasías azules,

fantasías azules sin motivo aparente,

de gran tono y profundidad.

Tic, tac, toc.

 

En medio de un océano de semáforos

su enormidad me aplasta

como una conciencia altamente nociva,

como una realidad nunca deseada.

Un mensaje en una botella,

una posibilidad entre infinitas posibilidades,

sueña con ser recogido

por una hermana de luna.

Tic, tac, toc.

 

La antigua monotonía del verano

aumenta despiadadamente

distancias y tiempos,

distancias y tiempos que parecen no concluir.

Navegando en la impotencia

siento que siempre voy a la deriva,

a la deriva como el vilano apático,

que nadie sabe adónde parará.

Tic, tac, toc.

 

De La Edad de la lluvia

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: