LXXVII. La desaparición de Ambrose Bierce

En unos segundos la situación volvió a la normalidad y los ángulos se hallaban donde debían. El viejo se extrañó de que los federales no hubiesen entrado todavía. Esperó y no sucedió nada. Al final decidió salir para investigar. Cogió su pistola pero la tiró enseguida al recordar que estaba descargada. Podía andar, no sin dificultades, la sangre continuaba manando de una fea herida. Ya en la calle su sorpresa aumentó. No había resto alguno de la matanza que acababa de tener lugar. Ni un solo cadáver o arma. Se preguntó adónde habían ido todos y, lo más difícil de explicar, cómo habían podido llevarse de forma tan rápida los muertos. Antes de proseguir la exploración, improvisó un torniquete bastante aceptable y se procuró de una tabla de madera para usar como muleta. Tras recorrer cada calle descubrió, con desagradable inquietud, que el pueblo se encontraba totalmente vacío. Por otro lado, se dio cuenta de que no soplaba ni una pizca de viento y no consiguió ver el sol, si bien existía una especie de luminosidad en aquellos cielos irrealmente despejados. Bierce no entendía nada.

Entró en una cantina, no había nada para beber o comer, de todas maneras se sentó. Al rato descargó furiosamente su puño sobre la mesa. Creía saber lo que sucedía. Juntando los hechos recientes como si fueran piezas obtuvo un puzzle fantástico. El doctor Hern tenía razón. La habitación de los ángulos que se desdibujaban constituía la clave del misterio. El viejo regresó lo más rápido que pudo. Al llegar a la habitación observó que todo parecía normal. Sin embargo esperó –con el convencimiento de que algo extraordinario iba a suceder–. Pronto su paciencia dio resultado. Se repitió el fenómeno que había presenciado al entrar perseguido y sangrando. Quizá, pensaba Bierce, las cosas volverían a ser como antes. Eso significaba ser detenido, o más bien tiroteado, por los soldados. No le importaba. Ya había escapado una vez de la muerte, además, ¿no había atravesado la frontera en busca de un final glorioso?

Continuará

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