Mientras anochecemos y amanecemos

Qué totalidad
compartir
esa magia de las sombras que caen,
lentamente,
entre sábanas de pasión
y velas que acarician con su llama.

Qué totalidad
compartir
nuestros cuerpos entrelazados,
todo
es suavidad
y calidez de átomos que se aman.

Qué totalidad
compartir
los primeros rayos que despuntan,
arrancándonos
suspiros y apetitos
de nuestros tan amorosos sueños.

Qué totalidad
compartir
todos nuestros aromas y sabores,
no necesitamos desayunar
porque el desayuno somos nosotros,
solamente nosotros.

 

De Cuando los átomos se aman

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