Morgana Le Fay

Posted in Historia, Lengua y literatura, Misterio on 10 mayo, 2017 by Jose A. Guijarro

A lo largo de la literatura y las tradiciones nos encontramos con personajes que han experimentado una descarada manipulación en cuanto a su sentido. Sobre todo los femeninos, que en la Edad Media y bajo el poder absoluto de la Iglesia cristiana, son manifiestamente demonizados. Tal es el caso de la mujer que protagoniza este post. En la mitología céltica Morgana pertenece al clan de las divinidades nacidas de la diosa primordial Dana. Domina el amor y la guerra, tiene el don de la profecía y se entrega a misteriosos rituales mágicos. Asimismo su personaje se basa en la tradición legendaria, que la considera más hada que diosa y la sitúa, junto a sus hermanas, en la paradisíaca Isla de los Manzanos, que no es otra que la mágica Avalón. Destaca por su belleza y poder. Conoce las propiedades de las plantas y las aplica en la curación de determinadas enfermedades. Posee la capacidad de transformarse en pájaro y de predecir el futuro. En cambio, si hacemos caso de la tradición artúrica, Morgana es una maga o hechicera. Señora del amor y del odio, de la vida y de la muerte, del capricho y del placer, de la venganza y del poder. Tan radical es su transformación, que el gran escritor John Steinbeck, en su versión de la saga, la describe de esta manera: Morgan Le Fay, la media hermana del rey Arturo, era una mujer oscura, atractiva y apasionada, llena de crueldad y ambición. En un convento estudió nigromancia y aprendió a dominar la magia sombría y destructiva que es arma de los envidiosos. Se complacía en doblegar a los hombres y someterlos a su voluntad mediante la belleza y el encantamiento, y cuando fallaban estos recursos, apelaba a otras artes más negras, la traición y el asesinato.

EXCALIBUR

Un símbolo no tan nazi

Posted in Historia, Misterio on 19 abril, 2017 by Jose A. Guijarro

Como casi todo lo que proviene de la antigüedad, con el paso de los siglos el significado original de los símbolos se ha desvirtuado. Tal es el caso de la esvástica. La mayoría de nosotros asocia este símbolo con los Nazis. Y es que para ellos –influidos por la mística y lo esotérico– representaba la suprema raza aria. Sin embargo la esvástica existía mucho antes de los Nazis, que simplemente se apropiaron de ella, como con tantos otros símbolos primitivos. De hecho aparece en bastantes culturas antiguas del mundo: entre los primeros cristianos, los etruscos, los hindúes, los celtas… Su poder de sugestión es grande porque integra dos símbolos muy efectivos, por un lado la cruz griega de brazos iguales y por otro, los cuatro ejes en una misma dirección rotatoria. La esvástica de cuatro ramas en ángulo recto se denomina también cruz gamada porque puede formarse juntando cuatro letras gamma. Se ha debatido mucho sobre su significado. De todas maneras, como señala Juan Eduardo Cirlot, escritor y experto en simbología, La interpretación más generalizada, ya en la Edad Media, es que se corresponde al movimiento y la fuerza solar, aunque por otra parte se ratifica que es un símbolo evidente de la cuaternidad […] hallándose en relación con el polo y las cuatro direcciones. La esvástica simbolizaría la acción del principio sobre el universo. Algunos ejemplos son las ornamentales en Troya, las de las urnas cinerarias itálicas anteriores a Roma, en mosaicos hispanorromanos e incluso en el sello del mismísimo Gengis Kan. La esvástica más antigua de la que se tiene constancia corresponde a otro sello, este hallado en la India, aproximadamente del 2.000 antes de Cristo, y que aparece después en estandartes hititas.

Un símbolo no tan nazi

La mente y otras realidades

Posted in Ciencia y tecnología, Misterio, Sicología on 7 abril, 2017 by Jose A. Guijarro

Podcast del programa Mundo insólito con mi charla sobre el siempre fascinante tema de la mente humana, su percepción de la realidad y su poder. Quiero agradecer a Juan Carlos Baruque y Esther García Guerra tanto su invitación como su amabilidad. Espero que os guste.

La mente y otras realidades (a partir del minuto 35)

La Neuro-Quántica o cómo podemos cambiar la realidad

Acechando desde las profundidades II

Posted in Ciencia y tecnología, Historia, Misterio on 3 abril, 2017 by Jose A. Guijarro

En la antigüedad los hombres de mar temían por encima de todo al Kraken, esa mítica criatura entre serpiente y pulpo gigante. Aunque proviene de las leyendas nórdicas, su origen no es del todo fantástico. Y es que en las profundidades de los océanos viven los calamares gigantes (Architeuthis dux), que siempre han exaltado nuestra imaginación. Aristóteles ya había propuesto el término teuthos para distinguir a los especímenes más grandes. También en la Historia Natural de Plinio el Viejo se mencionan los avistamientos de estas criaturas, aunque con medidas más exageradas. Asimismo es un animal difícil de encontrar, ya que habita en las profundidades. Lo que la ciencia ha podido averiguar de estos colosos marinos es porque llegan muertos –y muchas veces en avanzado estado de descomposición– a las costas, porque son capturados por algún pesquero, o por los restos que se encuentran en los estómagos de los cachalotes. Solamente se ha podido grabar a un calamar gigante vivo en una expedición financiada por Discovery Channel. Fue en 2012, cerca de las islas japonesas de Ogasawara. Si bien apareció por breve tiempo y en una acción puntual. En este sentido, los lugares donde suelen emerger estas criaturas son la costas de Asturias, Terranova, Namibia, Nueva Zelandia, Sudáfrica y Japón. Ángel Guerra, investigador en ecología marina, tiene el sueño de poder grabar al calamar gigante en su ambiente, viendo sus operaciones de vida, como cazando o copulando. O poder contar con larvas de 3 a 4 centímetros y analizar su crecimiento en un acuario. Hasta ahora este coloso de las profundidades sigue escapando de las cámaras a la espera que la ciencia consiga desvelar todos sus misterios y secretos.

Acechando desde las profundidades II

El misterio de la otra Excalibur

Posted in Historia, Lengua y literatura, Misterio on 23 marzo, 2017 by Jose A. Guijarro

Como se dice, toda leyenda tiene una base real, y la espada que perteneció al mítico rey Arturo no parece ser una excepción. Si bien sabemos que los personajes de esa saga medieval son materia de ficción, la historia de Excalibur habría sido inspirada por una espada que permanece incrustada en una roca desde la Edad Media. Todo según una teoría que nos habla de la abadía en ruinas de Chiusdino –pequeño municipio de la Toscana–, en el cual se homenajea a San Galgano, un caballero italiano que fue elevado a la fama por las narraciones de los trovadores. Galgano de Montesiepi decidió abandonar las armas y retirarse a vivir como un ermitaño cuando el arcángel San Miguel se lo ordenó en un sueño. Como consecuencia de esa revelación, el antes caballero clavó su espada en una roca. Esta historia debió de llegar hasta oídos del monje Geoffrey de Monmouth, quien se inspiró en ella para crear la espada Excalibur en su Historia de los Reyes de Britania, una de las fuentes de la saga del rey Arturo. Asimismo la presencia de algunas inscripciones artúricas en los muros de esa abadía, construida en los mismos tiempos en que la leyenda circulaba ya por toda Europa, se convirtió en otro argumento para sostener que la auténtica Excalibur se hallaba en la Toscana. Hace unos años investigadores de la Universidad de Pavía dataron la fabricación de la espada entre los siglos XII y XIII, además de comprobar que la totalidad de la hoja se encuentra en el interior de la roca, cosa que coincide con la leyenda. Sin embargo, estos estudios no pudieron determinar de qué forma fue clavada en la piedra ni si sería posible extraerla de la misma. Como afirma Sergio Solsona, bloguero e investigador, en aquella pequeña ermita el misterio de Excalibur permanece inalterable al paso del tiempo.

El misterio de la otra Excalibur

Sexo Artificial

Posted in Ciencia y tecnología, Sicología on 17 marzo, 2017 by Jose A. Guijarro

Desde las más antiguas civilizaciones el sexo ha sido una necesidad fundamental para el ser humano, tanto es así que se convirtió en otra forma de comercio, lo que se ha venido a denominar como prostitución. A medida que ha evolucionado la sociedad también lo han hecho todas estas prácticas sexuales. Actualmente nos encontramos a punto de dar un nuevo salto en ese sentido, con los imparables avances en tecnología y las posibilidades enormes que nos trae la Inteligencia Artificial. De manera que no me sorprende que recientemente un científico haya creado muñecas sexuales e inteligentes, así como que se haya abierto un establecimiento que ofrece los servicios de estas “prostitutas artificiales”. Y, como era de esperar, ha comenzado el debate. Si ya el comercio sexual entre personas ha sido ampliamente cuestionado, todavía más polémica está generando el sexo con robots, por mucha apariencia humana que se les quiera dar. Es cierto que queda mucho por avanzar en esta asombrosa rama de la tecnología, y que estas muñecas sexuales apenas se aproximan a las características de una mujer de carne y huesos, sin embargo representan el primer paso de un viaje que –según científicos de la talla de Raymond Kurzweil– nos va a llevar a máquinas completamente indistinguibles de nosotros. Y como siempre digo con estos temas, la cuestión no es si podemos hacer una determinada cosa, si no que lo realmente importante es si debemos hacerla. Es necesario reflexionar con detenimiento sobre las posibles consecuencias de este salto tecnológico. Tal como señala el sicólogo Carlos de la Cruz, Desde el punto de vista puramente emocional tampoco sería viable el sexo entre seres humanos y robots, ni siquiera si la robótica algún día llegara a manejarse con la fluidez de una persona en el plano sexual.

Sexo Artificial

El espectáculo debe continuar

Posted in Ciencia y tecnología, Sicología on 7 marzo, 2017 by Jose A. Guijarro

Hay muertes absurdas y totalmente evitables. Tal es el caso que me ha llamado la atención en este post. Resulta que un joven falleció tras beber sin parar una botella de tequila por una apuesta en una discoteca. El suceso quedó grabado en internet y ha sido ampliamente difundido por las redes sociales. Precisamente lo que me causa indignación de este caso, aparte de que nadie hiciera nada por evitar semejante barbaridad, es que se convirtiese en un espectáculo. Ya he señalado en otras ocasiones hasta qué extremo llega en la sociedad el gusto por lo morboso. Un gusto que ha existido desde la antigüedad y que ahora, con las nuevas tecnologías, está más al alcance de la mano que nunca. Somos una sociedad que necesita contenidos cada vez más impactantes, que nos prolonguen esa adicción sin límites. Nos hemos insensibilizado ante lo trágico. Hemos tolerado toda clase de delitos e injusticias. Hemos aplaudido las estupideces. Todo eso forma parte del espectáculo. De alguna forma nos hemos distanciado de la realidad, como oscuros voyeurs desde las pantallas de sus ordenadores, amparados por ese espacio virtual que es internet. Y –como viene a demostrar el suceso que al principio comentaba– incluso la muerte ha perdido su valor. Son muchos los que ya no se escandalizan observando cómo se suicida un joven, ¿de qué otra forma se puede denominar lo que hizo? En este sentido el filósofo Michel Onfray afirma: la credulidad de los hombres sobrepasa lo imaginable. Su deseo de no ver la realidad, sus ansias de un espectáculo alegre, aún cuando provenga de la más absoluta de las ficciones, y su voluntad de ceguera no tienen límites.

El espectáculo debe continuar