Profanando

A veces te sueño

honda,

prohibida

y oscura,

tesoro que tan dulcemente agoniza,

esperando

tu conquista de acero,

cuando las deliciosas puertas

se abren

a tu espalda,

sin límites te siento

honda,

prohibida

y oscura,

agonizando también,

con ambiciones de explorador

que lentamente profana tu piel,

alabando

lo nunca desvelado,

por fin te saboreo

honda,

prohibida

y oscura,

compartiendo maravillosamente

este misterio de la dilatación,

propiedad

de los abismos

de todos los seres que desean,

el mismo universo palpita

en cada uno de nuestros movimientos.

 

De Universo esculpido

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