Archive for the Filosofía Category

Violencia pasiva

Posted in Filosofía, Sicología on 18 octubre, 2019 by Jose A. Guijarro

A propósito de los preocupantes disturbios que están sucediendo en mi amada ciudad, siento la necesidad de hacer una reflexión. No es mi intención entrar en cuestiones de ideologías ni de política. Solamente voy a analizar la violencia desde su lado más pasivo. Si hablamos sobre violencia en general, todos estaremos de acuerdo en su definición y ejemplos. Puede ser el caso de un individuo que lanza piedras contra la policía o que incendia contenedores de basura. Sin embargo no está tan claro de qué se trata la violencia pasiva. En esta clase incluiría a todos aquellos que, a través de sus palabras o bien a través de su silencio, promueven indirectamente cualquier acto violento. Como un determinado gobernante que todavía no ha condenado manifiestamente la violencia en su autonomía o un determinado político que ha propuesto, nada más y nada menos, que el estado de excepción como solución a este asunto. Asimismo es el caso de quienes, amparados por una supuesta libertad de expresión y pensamiento, escriben auténticas bombas en las redes sociales. Y es que las palabras son poderosas y pueden resultar por tanto perjudiciales dependiendo del uso que les demos. Es necesario que todos reflexionemos seriamente. Recupero aquí las palabras -estas siempre positivas e inteligentes- de Martin Luther King, activista por los derechos civiles: La violencia crea más problemas sociales que los que resuelve. Sin duda Barcelona, y por extensión Catalunya y España, se merecen algo mejor, otros gobernantes con voluntad de sentarse en torno a una mesa y solucionar este estado de cosas, otros medios de comunicación que no hagan propagandismo y simplemente informen, otra sociedad que deje de levantar muros, apostando por la convivencia y el respeto, otra actitud en definitiva.

Violencia pasiva

Anuncios

Odisea emocional

Posted in Ciencia y tecnología, Cine y televisión, Filosofía on 24 septiembre, 2019 by Jose A. Guijarro

Después de ver Ad astra me han venido a la mente un sinfín de reflexiones. Es sin duda de esas películas que no dejan indiferente. No es mi intención ni mucho menos hacer spoilers. Solamente me voy a centrar en un punto que me ha llamado poderosamente la atención: el paralelismo de esta narración con otra más antigua. Estoy hablando de La Odisea, de Homero. ¿Qué relación puede tener este poema épico sobre el famoso Ulises con una historia de ciencia ficción ambientada en el espacio? Pues lo cierto es que mucho. Para empezar el protagonista es un héroe. En el caso de Ad astra el astronauta brillantemente caracterizado por Brad Pitt. Y, como no puede ser de otra forma, hay un viaje. En este sentido, lo importante cuando se viaja no es lo exterior sino lo interior, y es que estos héroes comparten mucho más de lo que hubiéramos pensado. Tal como señala Joseph Campbell, escritor y experto en mitología: Cada uno seguimos un camino, cada uno vivimos nuestra propia aventura encontrándonos con todo tipo de desafíos, y las decisiones que tomamos nos hacen ser lo que somos. Esas decisiones nos pondrán a prueba y nos llevarán al límite. Al final, nos harán más fuertes de lo que nunca imaginamos. Esta transformación personal viene marcada por el conocimiento. Y es que el héroe, por encima de sus hazañas, no deja de ser un aprendiz. Las emociones y los sentimientos son fundamentales en este proceso de conocerse a uno mismo. De manera que el astronauta de la película no viaja en realidad por nuestro sistema solar, sino por los espacios de su propia conciencia como ser humano. Buscando en definitiva ser la mejor versión de sí mismo.

Odisea emocional

Inteligencia Artificial

Posted in Ciencia y tecnología, Filosofía, Misterio on 22 noviembre, 2017 by Jose A. Guijarro

En esta charla para La caverna de Luisiana hablo sobre Inteligencia Artificial y todas las dudas que plantea, tanto si se considera beneficiosa como si creemos que representa una amenaza para la humanidad. Como siempre, es un placer colaborar en este programa, y agradezco a Ana María Márquez García y Luis García Orihuela su invitación. Espero que os guste.

 

La rebelión de las máquinas III

El viaje que nos cambia

Posted in Cine y televisión, Filosofía, Lengua y literatura on 18 julio, 2017 by Jose A. Guijarro

Nuestro destino de viaje nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas, afirmaba el novelista Henry Miller. Lo importante para quien viaja es precisamente llegar al conocimiento. De manera que los viajes se convierten en una experiencia interior que transforma radicalmente al protagonista. Nunca es el mismo quien comienza que quien termina. Tanto la literatura como el cine han plasmado este concepto a través de estupendas historias. Tal es el caso de la Odisea de Homero, que puede considerarse como el primer viaje iniciático. Ulises es un hombre de acción que logra superar una auténtica carrera de obstáculos gracias al arma más poderosa que siempre ha existido y que no es otra que la inteligencia. Más tarde nos encontramos con una nueva obra maestra sobre este género de viajes: El Quijote. Aquí el ingenioso hidalgo cambia a lo largo de sus aventuras, haciendo que nos replanteemos la delgada línea entre la locura y el juicio. Por último hay que dedicar especial atención a una saga que ha marcado la Historia del cine. Estoy hablando de Star wars. En ella se produce una relación cuando menos curiosa entre héroe y villano, ya que hay un vínculo familiar directo. Darth Vader es padre de Luke Skywalker, lo cual aporta más tensión a la clásica lucha entre el Bien y el Mal. Uno de los momentos cumbres de la saga  es cuando el villano revela al héroe que es su padre. Es muy interesante también ver cómo intentan convencerse el uno al otro. El padre que tienta al hijo para ser atraído por el Lado Oscuro, como sucedió con él mismo de joven. Y el hijo, que quiere que el padre regrese al Lado luminoso de la Fuerza. El camino de Darth Vader es sin duda tortuoso y significativo, comienza en la Luz de la Fuerza, después cae en la oscuridad de la Fuerza y finalmente vuelve a la Luz.

El viaje que nos cambia

Creer o no creer

Posted in Ciencia y tecnología, Filosofía on 12 febrero, 2017 by Jose A. Guijarro

Recientemente he compartido el descubrimiento de un asombroso y gigantesco tablero de ajedrez en una determinada zona de la superficie de la Tierra. Lo que más me llama la atención son los comentarios de un conocido a propósito de esta noticia. En el primero aseguraba que la imagen está hecha con Photoshop. Y en el segundo me preguntaba directamente si creía que era verdadera. Reflexionando sobre estos comentarios, debo señalar que todas las publicaciones que comparto son de fuentes serias y contrastadas. Esta noticia concretamente procede en su origen del Earth Observatory de la NASA, su autenticidad está pues más que garantizada. Es cierto que se trata de una agencia gubernamental y que, como tal, está sujeta a filtros y controles. De todas maneras, no es menos cierto que nos ha aportado mucha y valiosa información sobre el universo y su exploración. Y ahora soy yo el que pregunta. ¿Por qué la NASA usaría un programa de retoque digital que es ampliamente conocido? ¿Un programa que sabemos que deja rastros en las imágenes? ¿Qué necesidad tendría de inventar una noticia de forma tan evidente? Mi consejo es que antes de afirmar alegremente hay que documentarse. Por otra parte, nunca me he considerado precisamente crédulo, creo que debemos cuestionarnos las cosas, en esta sociedad de las nuevas tecnologías estamos saturados de información y es fundamental saber filtrarla. No debemos creernos todo por tanto. Aún así es necesario creer en algo, las creencias dan sentido a nuestra búsqueda de conocimiento. Si uno no cree en nada, ni siquiera en la información seria y contrastada, se está limitando él mismo. Y por supuesto no puede asegurar nada desde su incredulidad absoluta. Como decía Joseph Campbell, mitólogo y escritor, el que piensa que ha encontrado la verdad definitiva se equivoca.

creer-o-no-creer

Almas de metal

Posted in Ciencia y tecnología, Cine y televisión, Filosofía, Misterio on 18 enero, 2017 by Jose A. Guijarro

Porque cuando entendemos que el mundo donde vivimos es poco más que un incomprensible parque temático basado en la desigualdad, en el cual no nos pertenece ni tan sólo la línea narrativa que guía nuestras existencias, cosa que nos obliga a llevar a cabo tareas humillantes, los robots dejan de ser una amenaza. Porque tampoco tardamos en entender que los robots, ahora, somos nosotros. De esta excelente forma sintetiza la serie Westworld el escritor y periodista Juan Trejo. Son muchas las historias de ciencia ficción que nos han hablado sobre la amenaza que encierra el avance de la tecnología. Concretamente la inteligencia artificial. Robots que se preguntan sobre sí mismos, que desean saber quiénes son, que desarrollan ese nebuloso concepto que venimos a llamar conciencia. Precisamente es la conciencia aquello que los convierte en un peligro para los seres humanos. ¿Esas máquinas más fuertes e inteligentes que nosotros no se rebelarían? ¿No terminarían con la dominación que hemos estado practicando sobre ellas? ¿Y, lo más preocupante de todo, no llegarían a invertir el sistema de poder? Esto es lo que siempre hemos pensado los humanos sobre el tema. Sin embargo en Westworld vemos la historia a través de los robots y nuestra perspectiva es radicalmente distinta. El sufrimiento que experimentan esas máquinas, junto a una clase de recuerdos recurrentes –que acertadamente se denominan sueños–, las lleva a reflexionar sobre la conciencia. El mismo autoconocimiento que siempre ha perseguido el ser humano. De alguna manera delegamos esa apasionante búsqueda en los robots, perdiendo nuestra propia esencia, anestesiados por los fugaces placeres que nos da el ocio y la diversión. Por tanto es inevitable que acabemos identificándonos con esas máquinas que quizá poseen alma o conciencia.

almas-de-metal

Extraterrestres sin tiempo

Posted in Ciencia y tecnología, Cine y televisión, Filosofía, Misterio on 1 diciembre, 2016 by Jose A. Guijarro

Después de ver con mi pareja La llegada (Arrival) estuvimos de acuerdo en que se trata de una de esas magníficas rarezas que aparecen en el cine de vez en cuando. Nos recordó a películas de la talla de 2001: Una odisea del espacio o Interstellar. Historias que van más allá de la ciencia ficción, que profundizan en la compleja y fascinante naturaleza del ser humano, así como su lugar en este universo, y que por supuesto nos mueven a reflexión. En La llegada se habla básicamente sobre la percepción de la realidad. En este sentido el lenguaje toma especial importancia, ya que se convierte en herramienta imprescindible, no solamente para comunicarse con una avanzada civilización extraterrestre, sino también para entender la realidad hasta sus últimos límites. Y es que, como defiende la Lingüística moderna, lenguaje y pensamiento van estrechamente unidos. De manera que la lengua que hablamos determina nuestra forma de percibir la realidad. Siguiendo este hilo nos encontramos con el concepto de tiempo. Una de las muchas cosas que me llama la atención de esta película es que el lenguaje de los extraterrestres se basa en círculos. Los humanos entendemos el tiempo de modo lineal, como una flecha que avanza, siempre partiendo desde el pasado y en dirección al futuro. Sin embargo, estos visitantes del espacio perciben el tiempo circularmente, sin principio ni fin. Para ellos no existe pasado ni futuro, todo es lo mismo, viven en un presente continuo. De hecho no poseen el concepto de tiempo, que en realidad no existe, se trata de otro invento humano. Aprender su lengua es por tanto clave, ya que a la vez estamos aprendiendo cómo es nuestra realidad. Tal como apunta el crítico Iñaki Ortiz, nos descubre que el tiempo no solo influye en nuestra forma de pensar, también lo hace en nuestra forma de sentir.

extraterrestres-sin-tiempo